6 jul. 2017

AHÍ DONDE TU ERES TU.



Querido y necesario para el equilibrio de las fuerzas hermano venezolano opositor. Quiero invitarte a ver ese rincón de tu alma que en este momento no puedes ver pero que con alguna frecuencia te llama. Esa parte que están bombardeando en este momento para que no lo veas. Quiero invitarte a ver ahí donde tú eres tú.

Sé que no darás crédito a mis palabras porque todo lo que yo, chavista, diga, para ti esta malo o es equivocado, o es digno de un monstruo asesino. Déjame decirte que eso que a diario repites y piensas es lo que te entrenaron a pensar sin que tú te dieras cuenta, y tú te das cuenta de ello en ese lugar que “Ellos” no permiten que veas, justamente “Ahí donde tú eres tú”.

Yo sé que tú te has dado cuenta de esta parte desde hace tiempo, pero no habías dicho nada por la apabullante presión que ejercen tus líderes sobre ti, y declarar un asomo de duda puede ser incluso hasta peligroso para ti o tu familia. Ellos han creado la sombra de la amenaza sobre tus pensamientos. Justamente ellos no quieres que veas ese claro y luminoso lugar donde tú eres tú.

Yo sé que tú en medio de la borrachera de la violencia y el odio desatado justificaste que quemaran vivo a un chavista (o alguien que parecía chavista), pero después en ese lugar donde tú eres tú, te preguntaste si era correcto quemar personas vivas. No lo dijiste, no lo comentaste por la aplastante presión que ejercen tus líderes, whats app, sms, videos, tweeter, periódicos, locutores, discursos, etc. No dejaste ver esa duda, yo sé que puede ser peligroso para ti o tu familia.

Yo sé que tú en el fondo no estás de acuerdo con las trancas ni las guarimbas. ¡Vamos! Tú sabes que los guarimberos no son de tu urbanización, de tus edificios serán 2 o 3, los más fanáticos, pero la gran masa de guarimberos tú sabes que son malandros que vienes de otra parte, (en realidad son paramilitares, Uribe usó esa técnica en Colombia causando centenas de miles de muertos). Tú en el fondo no estás de acuerdo con las guarimbas y te diste cuenta justo ahí donde tú eres tú. Te repito, ese lugar que ellos no permiten que tú veas y por eso te bombardean con marchas, plantones, trancas, y cuanto se les ocurra… yo sé también que tú te has preguntado si esa salidera todos los días sirve para algo. En realidad si sirve, sirve para evitar que te veas y te descubras ahí, justamente en ese rinconcito donde entierras las dudas, ahí donde tú eres tú.

Pues, en ese lugar donde ya sabemos que tienes dudas y (ojo; ellos también lo saben), quiero dejarte algunas reflexiones. Te repito, yo sé que vas a descalificar todo lo que te diga. Yo sé que vas a COMENTAR y a HABLAR EN VOZ ALTA, que estos hijos de puta chavistas, que estos coños de madre, Etc. Etc. No importa, puedes en voz alta despotricar e insultar, pero yo te las voy a dejar ahí escondidas, no tienes por qué mostrarle a nadie estas reflexiones.

1. Primera alternativa.

Si lograras vencer en esta guerra, porque a estas alturas del partido ya sabes que se trata de una guerra y no de una protesta pacífica, ¡Vamos! En el fondo tú lo sabes. Si lograras vencer en esta guerra, si lograras asesinar a cada hombre, mujer y niño chavista, te convertirías en un asesino. Yo sé que tú ya has pensado esto en forma muy secreta de los que quemaron vivo a aquel infeliz, y sé que tú a veces, muy a veces, te piensas cómplice…. Pues bien, si lograran asesinar a cada chavista (como piden por tweeter) ya no habría donde esconderse, serías un asesino. Pero vamos a suponer que usas un mecanismo de defensa como es la “Negación” y piensas que tú no eres un asesino sino que “Los demás” son los asesinos.
Ahora bien:

¿Te gustaría vivir en un mundo donde la nueva clase dominante sean asesinos? 
¿Qué crees que harán contigo si no cumples con las exigencias de esos malandros encapuchados? …Ya tú sabes quiénes son y qué hacen. 
Ese es el mundo que estás construyendo. 
La verdad, a mí, chavista, no me gustaría vivir en un mundo tan oscuro. ¡Prefiero que ganes y nos mates a todos! 
Pero la realidad se impone; nunca se matan a todos los de un bando, algunos sobreviven, pero el odio sería eterno. 
¿Te gustaría vivir en un mundo signado por el odio? 
¿Ya te das cuenta por qué en esos países que han vivido largas guerras el terrorismo campea? 
Todavía están frescas las tumbas de las víctimas de bombas en Irlanda y otros países en los que sus habitantes no saben lo que es ir un domingo al parque tranquilo con sus hijos porque siempre existe la amenaza de bomba.

2. Segunda alternativa.

Si nosotros los chavistas lográramos acabar con la oposición y eliminar a cada hombre, mujer o niño, entonces seríamos nosotros los asesinos. Sería el mayor contrasentido del universo que se construyan millones de hogares para darles felicidad a unos, a costa de la muerte de otros. Eso nunca ha sido nuestro objetivo, te lo repito aunque tú no lo creas “El verdadero revolucionario está lleno de grandes sentimientos de amor”.

Olvídate de los colectivos y del odio que te sembraron hacia la GNB, tanto tu como yo queremos ser felices. Los que dicen que debes tener arrechera son los que se beneficiarán de nuestras muertes.

Yo tampoco quiero vivir en un mundo así. Tagore escribía: “Prefiero ser el animal que pisa la rueda de la carreta y no la grande y poderosa rueda de la carreta”.

Volvamos a la cruda estadística, tampoco morirán todos los opositores. ¿Te imaginas vivir en un mundo donde odies eternamente y a cada instante? Si se desata una confrontación violenta esas serían las alternativas. Pero… …todavía queda una alternativa.

3. Tercera alternativa.

Dice un antiguo adagio: “Cuando te pongan a elegir entre dos alternativas, elige la tercera”. Debemos evitar la violencia y reiniciar el diálogo. No el diálogo entre políticos, sino el verdadero diálogo entre hermanos de un mismo país. Tal vez debamos pasar por el aprendizaje de virtudes como el perdón. El perdón es cancelar el pasado. Tal vez debemos aprender la tolerancia, tal vez debemos aprender a escuchar. Tal vez debemos ser menos rígidos y más flexibles para construir un mundo donde podamos pasear con tranquilidad en un parque un domingo con los niños. Tal vez debemos eliminar el odio. El odio es como lanzar carbones encendidos al otro (uno también se quema)

Yo te voy a confesar, a mí me da miedo la guerra; pero así como te confieso te pregunto: ¿A mí solamente me da miedo la guerra? o ¿A ti también? ¿A ti te parece justo que nosotros nos matemos porque Freddy Guevara y Capriles quieran ser presidente? ¿A ti te parece bueno que Freddy Guevara te atosigue y no te deje pensar con trancazos y plantones todos los días?

Si, ahí en ese rinconcito donde tú eres tú, yo te pido que guardes estas reflexiones. Mañana puedes salir a trancar y a maldecir… …. A lanzar con la mano limpia carbones encendidos. Pero ahí, donde tú eres tú, se sembró una semilla que germinará. La semilla de la paz y la posibilidad de construir juntos un país maravilloso. Por eso yo necesito que estés ahí, para equilibrar la fuerza. Yo no debo destruirte ni tú debes destruirme, todos somos necesarios y entre todos equilibraremos la rutilante luz que se alzará en Venezuela y que iluminará todo el planeta. Podemos comenzar por darnos cuenta de nuestra verdadera misión en el planeta.
                                                                                                                                                                              José Garcés
Psicólogo Clínico

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