5 abr. 2016

COMUNICADO CONTRA LA LEY DE AMNISTÍA Y RECONCILIACION NACIONAL



El Colectivo Psicólogas y Psicólogos por el Socialismo acuerda expresar su más firme rechazo a la Ley aprobada por la fracción Mayoritaria Parlamentaria de la oposición venezolana  ante la Asamblea Nacional,  y a la vez alertar a los ciudadanos y ciudadanas sobre las consecuencias de dicha ley en la sociedad venezolana.

Una ley de amnistía se propone, generalmente, después de un conflicto que ha afectado de manera amplia a una Nación y es producto de un proceso de diálogo, de negociaciones y acuerdos. Esto no ha sucedido con la mencionada ley, sino que ésta ha sido producto de una oferta electoral que no busca la paz ni la reconciliación nacional, sino que tiene otras intenciones políticas.

Una ley que pretende la “reconciliación nacional”, comprende aspectos éticos, morales, emocionales e históricos que impactan directa e indirectamente en la sociedad. Algunas consideraciones contempladas en esta ley recientemente aprobada, afectarán de manera grave aspectos psicosociales relacionados con la convivencia; el respeto a la autoridad, las normas y leyes que sustentan a toda Nación, y en un sentido más particular, pueden afectar también a las familias,  comunidades y al comportamiento humano en general.  

Todo hecho doloroso y violatorio de la integridad física, moral, psicológica y social exige una restauración a las víctimas, que no siempre puede darse como se espera, en tanto la pérdida de la vida, de la calidad de vida, del equilibrio y bienestar familiar no siempre es posible restaurar.  En consecuencia se necesita, por el valor de la justicia, una sanción, un castigo para resarcir el daño ocasionado. Cuando la acción es intencional, la sociedad espera por parte del ejecutante el reconocimiento de dicha acción, de manera que pueda asumir frente al mundo las consecuencias de sus actos, lo que señala el valor de la responsabilidad, tan requerido en nuestros tiempos.

Por ello, un aspecto básico de las leyes de amnistía es el perdón y el reconocimiento a las víctimas del conflicto. Esto no se menciona en la presente ley, lo cual va en detrimento de una verdadera justicia y al contrario, promueve el olvido de los actos y hechos allí mencionados. Si se pretende llegar a una reconciliación nacional, ésta debe partir del diálogo, la verdad y la justicia, lo cual implica el reconocimiento de hechos y acciones que ocasionaron grandes sufrimientos, pérdidas y dolor a muchos ciudadanos y ciudadanas.

La Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional, lejos de generar reconciliación, refuerza las percepciones de injusticia, odio, desesperanza y falta de credibilidad en las normativas humanas y espirituales que rigen la convivencia. En psicología, para poder encontrar la salud mental se requiere que quien haya cometido un delito, lo acepte o niegue haberlo cometido, pero lo que no puede es callarse ante el mismo. Lo que plantea la mencionada ley es olvidar los hechos y borrar el proceso social ocurrido en nuestro país en los últimos 18 años. Esto trae consecuencias importantes a considerar: eximir de responsabilidad a los responsables, es pretender olvidar sus actos, el daño y el sufrimiento causado de forma directa e indirecta. Esto constituiría la anomia absoluta y ello está fuera de toda paz social y reconciliación. Reconciliar no es olvidar, es reconocer y respetar las diferencias, es reconocer las heridas, y es el avance del proceso social el único que puede permitir la reconciliación real, profunda y duradera.

Los hechos que ocasionaron grandes pérdidas y sufrimientos profundos, señalados sorprendentemente como actos a ser excusados de justicia en la mencionada ley, no pueden ser restaurados, ni reparados, por ello no debemos olvidarlos. Al contrario, debemos recordarlos permanentemente para poder resarcir el daño y para que no se repitan. La sociedad universal hace actos conmemorativos permanentes para que no se olviden sucesos como esos. La historia está llena de casos que produjeron terror y muerte: las Madres de Plaza de Mayo, la conmemoración del Holocausto, estan para recordarlos de forma permanente, por mencionar solo algunos. Los esfuerzos que hace la humanidad para preservar el testimonio, a pesar de su fragilidad y su dolor, no tiene solamente el propósito de impedir la repetición, sino de imponer la condición ética de la esencia humana.

La ley promulgada deja el perdón, la reconciliación, la verdad y la justicia fuera del debate social y su significación debe ser discutida, evaluada y analizada por el poder popular. Esta ley produciría más fragmentaciones sociales, morales y emocionales, aumentaría el clima de conflictividad social y transmitiría un mensaje de impunidad que tendría consecuencias psicosociales y legales inmensas para el país.

Por todo lo antes expuesto, el Colectivo Psicólogas y Psicólogos por el Socialismo rechaza la Ley de Amnistía y Reconciliación Nacional y propone:

  1. La NO aprobación de esta ley, por parte del poder popular, el poder judicial y el poder ejecutivo bajo ninguna circunstancia, por el daño moral, ético, emocional, legal, psicológico y social hacia la Patria. 
  2. Apoyar discusiones nacionales donde se evidencien las intenciones de esta ley y sus implicaciones psicológicas y sociales para la Nación.
  3. Apoyar movilizaciones nacionales y locales en contra de la aprobación de esta ley.
  4. Abrir el debate en las comunidades sobre las consecuencias de esta ley para analizar a profundidad las implicaciones en el desarrollo humano y la familia .




SOBRE LA AGRESIÓN IMPERIAL CONTRA NUESTROS PUEBLOS Y GOBIERNOS






En la América libre se avanza hacia el logro de la mayor suma de felicidad posible -como nunca antes se ha visto- en materia de salud, educación, justicia, alimentación y dignidad. Pero también está en pleno auge una guerra no convencional contra nuestros gobiernos y pueblos.   
   
Así que, otro fantasma recorre –una vez más- América: el fantasma del fascismo. Todas las fuerzas imperiales, contrarrevolucionarias  y reaccionarias se han unido en santa cruzada para apoyar y alimentar a ese monstruo (*).

Dicho fantasma también sabe vivir las épocas, evoluciona y se viste a la moda. Ya no se disfraza con cachuchas o uniformes militares;  hoy lleva el ropaje de los medios de comunicación que matan, engañan, confunden, silencian, mienten y tumban gobiernos.  Su objetivo es sembrar el miedo, la desconfianza, la zozobra, el descontento, la desesperanza y la muerte. Todo ello dirigido diaria y sistemáticamente a la psique y las emociones de la población.

Esclavismo, feudalismo, capitalismo- neoliberalismo y comunicacionismo (como nueva forma de dominación más evolucionada, de control menos visible y sutil, más no por ello menos dañina y mortal). Los medios van delante de las bombas y los tanques.  

En nuestra América se ha desatado una ola restauradora del conservadurismo neoliberal feroz, que arrasa con todo y con todos, siempre a favor de los intereses de los poderosos, que finalmente tributan a las grandes transnacionales, a los dueños del mundo, por obra y gracia del poder del dinero.

 Se irrespeta la legalidad -instaurada por ellos a la medida de sus intereses-, se viola el estado de derecho; se utilizan estrategias judiciales (Brasil) y parlamentarias (Honduras, Paraguay y Venezuela) contrarios a los intereses de las mayorías; eso sin dejar de lado los mecanismos clásicos (magnicidios, golpes, renuncias, fraudes, bloqueos y una nueva Operación Cóndor reeditada), para deshacerse de gobiernos, presidentes y  pueblos incomodos. Es el ensayo de nuevos esquemas, dirigidos desde EEUU, con rutas desestabilizadoras en cada una de nuestras naciones del continente. Crear el caos es su objetivo, para luego justificar el saqueo y el pillaje bajo la farsa  de la ayuda humanitaria y así, mantener su hegemonía.    

Estados Unidos está creando una internacional de la desestabilización en todo el planeta tierra. Ahora les tocó el turno a Maduro, a Lula y a Dilma, a Correa, a Evo.    

En Venezuela arrecia la guerra económica, contra nuestro petróleo y la violencia criminal (financiada y armada por la derecha), que asfixia al pueblo para que éste, en su desespero, demande orden, mano dura, “cambio”  burgués, abundancia de marcas (de productos innecesarios) y la paz de la clase dominante. Son crisis fabricadas y elaboradas calculadamente. La derecha reaccionaria y fascista se apoderó -de la colina- de la Asamblea Nacional. Los ataques sistemáticos y cotidianos dificultan el avance de la obra revolucionaria.  

En Argentina, Rafael Videla reencarnó en Mauricio Macri,  que actualmente derrumba la obra llevada a cabo por los Kirchner, luego del desastre menemista.

En Bolivia, el espíritu de nuestros ancestros indígenas renace y recupera el esplendor y el sentido guerrero de Túpac Katari y de Guaicaipuro, que han vuelto hecho millones. Pero la reacción no ha permitido que Evo “el Aymara” sea reelegido como presidente. 

En Ecuador, la clase media reaccionaria copia el modelo guarimbero venezolano y desata la violencia en Quito, mientras los medios de comunicación privados destrozan la imagen del presidente Correa y atacan a la Revolución Ciudadana. 

Cuba ha sido visitada por el lobo, disfrazado de Caperucita, pero nada de desmantelar el bloqueo ni la base de Guantánamo. Sin embargo, allí no se ha permitido la presencia de los medios de manipulación social, por lo que la obra de desestabilización les ha costado más, pero que nunca han dejado de agredir a esa isla de la dignidad.      

En Brasil, una maniobra judicial intenta derrocar a la presidenta Dilma Roussef e inhabilitar al presidente Lula para su postulación a la reelección presidencial. Intentan una confrontación entre los poderes judicial y ejecutivo. Las agresiones no han tenido límites: detuvieron arbitrariamente a Lula; el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) le retiró su apoyo al gobierno y los seis ministros de este partido, renuncian al gabinete.  Esa ruptura posibilita que Dilma Rousseff pudiese ser sometida a juicio político en poco tiempo. Esa maniobra pretende un juicio -previamente preparado- del Congreso, para ocupar el poder, imponiendo a Michel Temer (actual vicepresidente y miembro del partido derechista PMDB), sin ningún tipo de consulta al pueblo, sin elecciones, ni referéndum revocatorio.

La derecha brasilera, que tiene fuerza y capacidad de convocatoria, presiona para acabar con esa experiencia política que ha sacado de la pobreza a más de 40 millones de seres de la República Federativa del Brasil. Este gigante es la séptima economía del mundo, posee un importante liderazgo regional; es un abanderado del MERCOSUR;  en sus 5 millones de kilómetros cuadrados habita la mayor riqueza en biodiversidad del mundo, sin contar con sus significativas reservas de  hidrocarburos; pertenece al bloque de los BRICS, que emerge frente a la economía del dólar.  José Ignacio Abreu E Lima -el General de las masas-  y Chico Méndez están a la espera por si hay que colocarse de nuevo al frente: “Hay que atreverse a luchar y atreverse a vencer”. 
 
Si de juicios se trata, que se realice un juicio, primeramente, al sistema capitalista y a la corrupción como mecanismo inherente al mismo. En segundo lugar, de haber un juicio, este debería ser llevado a cabo por el propio pueblo y no por  políticos tramposos y corruptos.    

Dilma es la presidenta elegida –legítimamente- por el pueblo. Por tanto esa es la única manera en que podría –dada la actual circunstancia- dejar la presidencia. No es posible ninguna salida que no implique una consulta a la población, para luego realizar una nueva elección.    

Finalmente, el futuro y destino de las Revoluciones en América Latina  dependen de la capacidad de lucha de nuestros pueblos. Ya lo dijo el presidente Chávez: Unidad, Lucha, Batalla y Victoria; por lo que se hace imprescindible continuar avanzando e impulsando la integración latinoamericana.
Porque “a pesar de usted –señor imperio-, mañana ha de ser otro día”.   

(*) Parafraseando al Manifiesto Comunista. 

 Mg. Fernando Pérez

21 feb. 2016

DE JÓVENES CHAVISTAS, SÍMBOLOS Y NACHOS




Venezuela atraviesa un momento extremadamente difícil, que nos convoca a sentipensar y actuar en consecuencia. Mientras más nos damos cuenta de eso, mayor tiene que ser el compromiso que nos motiva a transformar esa realidad y luchar por esa razón.

Justamente en el Día de la Juventud, el cantante Nacho, radicado en Miami, dio un discurso en la Asamblea Nacional como representante juvenil. Eso nos hace preguntarnos por qué lo llevaron a él para dirigir unas palabras a sus jóvenes. Si la idea fuese hablar a partir de lo que la juventud está viviendo actualmente, el invitado debería ser alguien que no estuviera influenciado de manera tan profunda por los dólares: él no es una referencia de alguien que pase por las penurias tan crudamente como cualquier joven venezolano a diario.

No tenemos nada personal contra Nacho. Pero ¿Qué simboliza él en ese contexto? ¿Qué ideal de juventud y cuál proyecto de país?

Es evidente que la referencia que tenemos de bienestar es poder viajar y gastar y gastar, querer vivir en un país que no hemos construido. La lógica rentista nos remite a usar el dinero proveniente del petróleo, a importar más de lo que producimos, a que lo que se gasta en el país no tenga una necesaria relación con lo que se gana, o a que produzcamos para la industria cultural y aprendamos a admirar el estilo de vida representado por los artistas comerciales de Miami.

Podemos pensar en el "mayamerismo" como una enfermedad que afectó profundamente y sigue afectando a la clase media venezolana. No sólo a ellos, porque unos cuantos que han llegado al poder también se han dejado enviciar por eso. Miami es el "american dream" del culto al consumismo, de la colonialidad de nuestros deseos, como decía Aníbal Quijano; tal vez es aquella "ciudad de plástico, de esas que no quiero ver/de edificios cancerosos y un corazón de oropel/donde en vez de un sol amanece un dólar/donde nadie ríe, donde nadie llora/con gente de rostros de poliéster/que escuchan sin oír y miran sin ver/gente que vendió por comodidad/su razón de ser y su libertad" (como dijo Rubén Blades en sus buenos tiempos).
Conocemos a personas cercanas que fueron allá y hoy están corroídos por el resentimiento de no poder volver y de sentir que pueden volver a "caer en el abismo de la pobreza y miseria" del cual salieron sus padres.

Es simbólico que se haya elegido a Nacho, un símbolo del mayamerismo, como representante de la juventud venezolana en el día de la Batalla de La Victoria. Y en el día lamentable de "La Salida". El mensaje es claro: dedíquense al dinero individualmente, independientemente de los valores que transmitan. Ganen plata y vendan por comodidad su razón de ser y su libertad. Si después sale el lado asesino a reivindicar el “Mayami nuestro” a través de guarimbas u otras formas de violencia, cierren los ojos de forma cómplice. Sueñen con el consumismo sin pensar críticamente en el modelo que lo genera para unos pocos, de forma cada vez más desigual.

Claro que Nacho no dijo todo esto. Es un joven haciendo plata y viviendo su vida. Procuró ayudar al país con su discurso y es tan venezolano como cualquiera. Como quien añora Miami. O quien nunca pensó en ir. Como quien vive afuera. O quien no nació en nuestro país, pero trabaja por él. La pregunta es: ¿qué tenemos por principio?
La juventud venezolana y la juventud mundial tienen un reto extremadamente duro. Dejar atrás viejos vicios que aunque pareciera que en algún momento los superamos vuelven a surgir y son aún más difíciles de sortear. Abrir espacios para darle frescura juvenil a nuestra Revolución. Pero al mismo tiempo, la juventud chavista tiene una dirección hacia donde ir en su lucha de todos los días: el mundo pluripolar, la integración latinoamericana, todo el poder para el pueblo, el Estado Comunal, comuna o nada.
Tenemos los principios. Duro es rehacerlos en lo concreto de forma coherente y rectificar todo lo que sea necesario. Sólo que no tenemos otra realidad. Nos tocó vivir ésta y es la que debemos superar juntos con mucho trabajo, con esperanza, aunque cada mañana nos confrontemos entre seguir luchando o rendirnos por lo empinado que es el camino a enfrentar. Es difícil. Pero no es imposible.

La crisis nos convoca a recordar a José Félix Ribas y su ejército de soldados, jóvenes y sin preparación para la lucha, que lograron vencer a Boves y los realistas a pesar de que éstos los quintuplicaban en número y experiencia. La consigna fue clara en ese momento y lo es ahora. No podemos optar entre vencer o morir: necesario es vencer.

El reflejo genuino de la relevancia del Legado de Chávez brota de esta juventud que enfrenta con valentía y responsabilidad el compromiso de levantar en hombros el Proyecto Bolivariano, entendiendo que no somos una especie de legión santa de salvadores, sino que asumiendo nuestras limitaciones y errores nos arrojamos juntos todos los días a una persistente y dura lucha por cambiar el paradigma que rige en esta sociedad de consumo e individualismo.

Freddy Ramírez – patriaurgente.com 
Alejandra León – Psicóloga Social

18 feb. 2016

LA FALTA DE MEDICAMENTOS Y LA ÉTICA




La situación económica que vive nuestro país es digna de estudios serios. En lugar de estar dando las mismas cátedras, los mismos temas y los mismos trabajos clásicos los estudiantes deberían estar en la calle haciendo trabajo de campo. Hemos visto de todo a raíz de la guerra política que se vive en Venezuela y donde sus brazos, económico y psicológico, juegan el papel preponderante. Nos hemos encontrado con serias dificultades para encontrar insumos diversos: alimentarios, de limpieza, higiene personal, repuestos de  electrodomésticos, automotores,  y medicamentos e insumos médicos.

No voy a hablar en esta ocasión sobre cómo es que nosotros ciudadanos de a pie no conseguimos lo que consumimos pero sí lo hay en locales comerciales, centros comerciales o en vendedores ambulantes a precios exorbitantes, o en la frontera.  No voy a referirme tampoco a las grandes cruzadas para conseguir un repuesto o un insumo de uso cotidiano, voy a referirme a  las medicinas y los insumos médicos, desde la visión de la ética, de la psicología y desde el socialismo.

Empecemos por recordar que la academia con el modelo médico establecido,  bajo el concepto de salud basado en la enfermedad,  la atención a la misma y los medicamentos como sanadores hacen un buen caldo de cultivo para que tengamos angustia justificada e indiscutible ante la falta de medicamentos. También recordemos que  nuestra cultura hace que busquemos medicamentos en las farmacias privadas y en muchas ocasiones auto medicarnos o mantener de forma prolongada tratamientos. Le entregamos a los medicamentos la potestad de curarnos (invisibilizar o disminuir  los síntomas de que algo pasa en el organismo cuya aparición es en forma de malestar). Esto solo para no entrar en la tentación que estas cosas no son necesariamente así y que el paradigma de la salud también puede ser diferente pero eso será objeto de otro debate.

Este preámbulo es para entender que la falta de un medicamento hace que la Angustia de Muerte se dispare, pues bien evaluemos. En un país puede faltar cualquier cosa pero las medicinas NO, porque en lo real,  un medicamento que regule la azúcar en la sangre, la tensión óptima arterial, controle el avance del cáncer, del VIH, inhiba la posibilidad de una convulsión, quite o disminuya un dolor, controle una depresión, detenga una infección o cualquier otro síntoma, se hace indispensables.  Al no conseguirlo, podemos considerarlo un crimen ante la humanidad. La angustia de una madre frente a la posibilidad de una convulsión  en un hijo y no tener el medicamento es algo verdaderamente aterrador, no tener el medicamento que hace que la tensión arterial este normal y pensar que sin él puede elevarse y originar un infarto, un Accidente Cerebro Vascular o la muerte es algo ciertamente terrible, así serán cada ejemplo y cada caso relacionado con nuestras experiencias personales y profesionales.

Ayer incautaron 12 toneladas de medicamentos e insumos médicos, muchas de las medicinas salen a otros países cuyo costo es mucho mayor al nuestro, yo emplazo a los lectores a revisar cuánto cuestan las medicinas en otros países y comparen con los de la Venezuela Bolivariana,  aquí son subsidiados , los dólares que se dan a los laboratorios son muy bajos, 1 dólar son 6, 50 bolívares ( desde ayer 17 de febrero, 10 Bolívares) y con eso se les dan millones de dólares para que produzcan medicamentos en los países donde se fabrican, y traigan y distribuyan aquellos que son esenciales para la población, para las enfermedades más comunes, más graves, de mayor incidencia en nuestro país. Ahora bien,  ¿Cómo se pueden utilizar los medicamentos e insumos médicos para fines políticos? Eso es un delito más grave que un homicidio.

Cuando estudiamos desarrollo moral y ética recordamos al famoso  Dilema de Heinz
¿Lo recuerdan?
Una mujer que padece un tipo especial de cáncer y va a morir pronto. Hay un medicamento que los médicos piensan que puede salvarla; es una forma de radio que un farmacéutico de la misma ciudad acaba de descubrir. La droga es cara, pero el farmacéutico está cobrando diez veces lo que le ha costado producirla. El compra el radio por $1000, y está cobrando $5.000 por una pequeña dosis del medicamento. El marido de la enferma, el señor Heinz, recurre a todo el mundo que conoce para pedir prestado el dinero, pero solo puede reunir $2500 (la mitad de lo cuesta). Le dice al farmacéutico que su esposa se está muriendo, y le pide que le venda el medicamento más barato o le deje pagar más tarde. El farmacéutico dice: "No, yo lo descubrí y tengo que ganar dinero con él". Heinz está desesperado y piensa atracar el establecimiento y robar la medicina para su mujer.(1)

Luego y partiendo de esto se hacen preguntas para evaluar el desarrollo moral. En la actualidad el dilema de Heinz, aun vigente,  toma otra dirección. Por cierto,  no es azaroso que se utilice un caso de salud en la evaluación del desarrollo Moral, es algo muy sensible.

En  América del Sur en esta época de cambios, el dilema de Heinz   se puede  transformar en el Dilema de Lula cuando en el año 2007 ante el avance e incontrolable del VIH- SIDA, Lula Da Silva, Presidente de la República Federativa del Brasil se salta la patente de los laboratorios y decide comprar medicamentos genéricos a un tercio de su costo en India y desechar a los grandes laboratorios , rompiendo con las leyes del capitalismo y del control de los medicamentos por las transnacionales imperiales pegadas a la meritocracia de  la investigación. El entonces Presidente Lula decide, pese a las amenazas mundiales, firmar el decreto que suspende la patente  de las trasnacionales y además establece una "licencia obligatoria", prevista por los acuerdos internacionales  que le permite al país importar o hasta fabricar un genérico.

En esa acción Merck (nuestro farmaceuta en el dilema de Heinz)  bajó 30% sus precios y aun así Lula sin doblegarse firmó el decreto, pues el Estado Brasilero no podía con los costos y exigía una reducción de por lo menos 60% del costo. El dilema de Lula (nuestro Heinz) lo coloca en el respeto de las normas internacionales para la compra y entrega de medicamentos cuyo descubrimiento nace en las fauces de los laboratorios o en aquellos que teniendo la formula no lo patentaron. Lula, decidió atacar la pertenencia de la fórmula y comienzan a comprar los medicamentos genéricos necesarios. Con eso 75.000 infectados recibirían medicamentos, por supuesto  la Federación Internacional de la Industria del Medicamento, que consideró que "no es una solución que mejore el acceso a las medicinas". La multinacional afectada, Merck Sharp&Dhome, protestó y llevo el caso a las últimas instancias mundiales, criticó la decisión de Lula y advirtió  de que no es la mejor manera de garantizar los intereses de pacientes brasileños y del resto del mundo,  muestró su disposición a "explorar un acuerdo mutuamente aceptable" que permita el acceso universal al tratamiento. Además, el laboratorio advierte de la imagen negativa que esta medida tendrá sobre otras empresas de investigación, ya que esta "expropiación de la propiedad intelectual" podría frenar su interés por la investigación de enfermedades que afectan a países en vías de desarrollo, lo que "potencialmente" daña a los pacientes que puedan necesitar terapias innovadoras. También señaló que "tendrá un impacto negativo en la reputación de Brasil como país industrializado que quiere atraer la inversión exterior" esto, por cierto no ocurrió. Los pueblos de América sin  saber a ciencia exacta cual es nuestro desarrollo moral aplaudimos a  Lula pues miles de familias se vieron favorecidas.
Para que tengamos una idea, la industria farmacéutica es la tercera empresa de distribución de riquezas del mundo, solo superada por la industria armamentista y la petrolera, Muevió entre 200.000 millones de dólares y  1.100 billones para el 2014, Por cada dólar invertido en la fabricación de un medicamento se obtienen  más de mil en el mercado que, además, es uno de los más monopolizados del planeta, ya que sólo 25 corporaciones copan el 50 por ciento del total de ventas. (2) Y por si fuera poco los grandes grupos farmacéuticos son también potencias de las industrias química, biotecnológica o agroquímica. También venden la materia prima para la fabricación de los medicamentos genéricos

En nuestro país, los laboratorios reciben divisas a la tasa de cambio fija de 6,3 bolívares (ahora 10bs)  por dólar para importar insumos y medicinas para enfermedades crónicas como el hipertiroidismo o la hipertensión. Para importar productos no prioritarios, la tasa variable va desde los 12 bolívares hasta los 199 por dólar.  Los grandes laboratorios son: Pfizer, Novartis , Sanofi-Aventis, Merck , GlaxoSmithKline , Roche , AstraZeneca, Johnson & Johnson, Abbott Laboratories, Lilly, Wyeth, Bayer, y Glaxo,  responsables de producir y distribuir el 90% de los medicamentos que consumimos, grandes transnacionales.

En medio de la guerra económica y psicológica el dilema debería hacerse sobre estas industrias y los vendedores ambulantes, no sobre los que en el día a día hacemos magia para conseguir los medicamentos que alivien la angustia, eviten embarazos, eliminen dolores, o síntomas de muerte, en algunos casos que hasta puedan salvar una vida.
Insisto la falta de medicamentos e insumos médicos no se justifica por ningún motivo ni económico, ni por dólares, y mucho menos por razones  éticas, sin embargo no los conseguimos pero sí se incautan y sí los venden “los bachaqueros”. Todo el peso de la ley es poco para quienes trafican con la paz y la vida humana principalmente después de los esfuerzos extraordinarios que ha hecho el Gobierno Bolivariano para garantizarlos.

Podríamos hacer una investigación con el dilema de Heinz  a “los bachaqueros” que roban con el precio de los medicamentos e insumos médicos y creo que  tendríamos claro que el problema del desarrollo moral en tiempos de guerra económica es más serio y grave de lo que imaginamos. Buen proyecto de investigación acción,  por cierto
Mg. Ovilia Suárez

             1. Kohlberg, L. (1994) La educación moral
                 2. Machado, C. (2007)  La mafia farmacéutica. Peor el remedio que la enfermedad. en:      http://www.ecoportal.net/Temas-Especiales/Salud

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