14 abr. 2018

2017: ENTRE MEMORIA Y OLVIDO




A Jairo Ortiz, primera víctima del terrorismo  del  año 2017


Al momento cuando dejen de doler cada una de las víctimas  directas e indirectas, cuando ya no acompañemos con nuestra compasión e indignación, a muchas   mujeres y  hombres, hijos e hijas, a familias desamparadas, vulneradas y muchas veces desamparadas  en su aflicción, entonces, como sociedad,   caeremos, una vez más, en la vergüenza del olvido. 

Escuchar a hombres y mujeres,  civiles o militares, víctimas directas o indirectas ofrecer  el testimonio de los hechos ocurridos en el año 2017,  nos sobrecoge  el impacto del dolor y de la precariedad de las condiciones de vida, pero también la fortaleza para seguir adelante la vida,  en condiciones, en muchos casos, en condiciones económicas y sociales de carencia, debido a la falta de, por ejemplo,  de la muerte o heridas invariantes  del miembro de la familia responsable del sustento de tal o cual familia;  en otros  casos, arrastrando condiciones de minusvalía física, sufrimiento  y marcas en el cuerpo, producto  de heridas de bala, quemaduras por artefactos explosivos; en todos los casos constatar los efectos subjetivos  de lo que se denomina en el campo de la psicología y que  es comúnmente considerado, como stress post-traumático. 

Pero también nos sobrecoge la indiferencia, la negación, de lo hechos, la tergiversación de las verdades que estan frente a los ojos,  observer como se puede  seguir con la vida cotidiana, como si nada hubiera pasado en  las calles, de todo el territorio nacional, con un encogimiento de hombros, mirando para otro lado,  como si todo aquello no hubiera existido.  Y todo esto pasa mientras muchos de nuestros conciudadanos  tratan de seguir  la vida con las marcas de la violencia en sus cuerpos, llorando a los seres queridos, arreglárselas para alimentar y cuidar a los hijos cuando falta el padre, la madre, el hermano mayor; ver las lágrimas de  la anciana que perdió al  esposo y queda desamparada, sencillamente cuando él estaba cerrando la puerta de su bodega cuando comenzó el tiroteo.  Es lo que se llama  “daño colateral”.

 La estadística  del número de víctimas, la contabilidad estimada de las  pérdidas materiales son insuficientes para  recoger los daños de una violencia política, descarnada, sin máscara, a la vista de toda una población.  Violencia confundida a propósito, con el derecho a manifestar y expresarse.   Quisiéramos  una y otra vez que se escuche a esos seres, hombres, mujeres, adolescentes, niños y niñas   testigos inmediatos, sufrientes, seres tocados por la crueldad,  de esa violencia  a la que le dimos el nombre de guarimbas y  la cual generó  tal monto de sufrimiento a todos y todas. Porque al fin y al cabo, todos y todas fuimos víctimas, lo califiquemos así o no.

Al transcurrir los días de la escucha, a la empatía  se  abrochó una creciente indignación. Es acaso, que  quienes por vocación participan de  esas profesiones nombradas  por el “psi “ y  nos toca recoger los “ restos “ de la crueldad, del odio, de la violencia , de “eso “que se desborda, de la desmesura humana,  dejar pasar de lado la indignación?

En Televisión,*, ante una pregunta del entrevistador sobre  el lugar de  los trabajadores de la salud mental, Lacan  elaborará su respuesta. Tomo  parte de esa respuesta:

-Es cierto que cargarse, la miseria al hombro, como usted dice, es entrar en el discurso que la condiciona, así no fuera más que a título de protesta. (…) Por lo demás los psico- cualesquiera que ellos fueran- que se dedican a vuestro supuesto acarreo, no están para protestar, sino para colaborar. Que lo sepan o no, es lo que hacen”. (*)

Estas palabras de Lacan me suenan a advertencia. La posibilidad de no entrar en el discurso que condiciona esta miseria nos  obliga a quienes decidimos escuchar de cerca, y acompañar a la Comisión para  la Verdad, la Paz y Tranquilidad Pública, creada por ANC en agosto  2017 en el apoyo psicológico a las víctimas de la violencia política en 2017, nos obliga, repito, a trabajar para  no olvidar y hacer un esfuerzo para construir memoria, y aún más,  insistir frente a los órganos competentes, de  la necesidad perentoria de la justicia.  

Qué la sociedad sepa de los desmanes,  no   ahorremos palabras en una información respetuosa en honor  a  las víctimas, de mostrar los efectos del terrorismo. Olvidar sin construir memoria  resulta muy fácil, pero los hechos también dejan huellas en  las mentes, en la sensibilidad,  de todo el conjunto social. Aquello que no se ha podido registrar en palabras, simbolizar, siempre vuelve. Para que no se repitan hechos similares,  no basta la elaboración de los discursos. No hay reparación que valga y borre.  Es necesaria la justicia. Si algo debemos temer es la instauración del fascismo.
  
Porque creemos  en la importancia de la justicia  y de la necesaria reparación  como  restablecimiento del tejido social fracturado, es porque el Colectivo  de Psicólogos y Psicólogas por el socialismo decidió  brindar  colaboración  a la Comisión en lo relativo a la atención psicológica  a las víctimas de la violencia política  del período establecido por la ANC.

Qué ese año 2017 no  lo  olvidemos,  qué no deje nunca de doler. Si el dolor físico, una vez vencida la causa, desaparece  y  la fuerza del mismo se desvanece;  sí el dolor  por la pérdida de un ser  querido, eso que trastoca nuestra vida aún cuando  se prolongue en el tiempo disminuye aunque no querramos, y se  transforma en  recuerdo,  no quisiéramos, por el contrario,  que los hechos del 2017  pasen al olvido de la negación y la indiferencia. Es necesario que ese año y los sucesos, permanezca  en la  memoria  de cada uno y una de los habitantes de la República Bolivariana de Venezuela.
Memoria social. Memoria de la historia.

Maria Antonieta Izaguirre

11 dic. 2017

CIEN DIAS DE BARBARIE EN VENEZUELA.




En el mes de abril del año 2017 se inició en Venezuela una serie de sucesos, que desde la más absoluta perplejidad, asombro y  dinamismo, nos mostraron una sociedad que no conocíamos en este territorio. Estos sucesos finalizaron en el mes de julio,  120 días después. 

El mundo miraba desde los grandes medios de comunicación los fakes news, la post verdad, el silencio cómplice, la manipulación burda, la ausencia de la verdad. Desde la realidad cotidiana de los ciudadanos de algunas de nuestras principales ciudades, vimos calles cerradas por barricadas  de basura, árboles caídos, féretros obstaculizando vías, postes tumbados, autopistas trancadas por escombros, puentes derribados, fogatas, aceite en las vías para ocasionar accidentes, guayas degollantes  de metal, jóvenes enmascarados, fuego, disparos, heridos, muertes…

Las universidades sin clases apoyando el día a día de muerte y destrucción, gente asfixiada por el humo de la basura, los gases lacrimógenos, el miedo, la angustia y la ruptura de la cotidianidad generando desasosiego, ansiedad, niños sin clases, abuelos sin visitas, gente sin poder llegar a sus trabajos, un intento infructuoso de parar un país y subsumirlo en el caos, el odio y la muerte.

Muchas heridas psicosociales encontramos, unas son cuantificables por lo menos aproximadamente, 5000 árboles tumbados, mas de  130 muertes, 29 personas quemadas vivas,  23 de ellas con intencionalidad,  decenas de linchamientos,  golpizas ( señalados como crímenes de odio,) evidencia de necrofilia social ( en conductas, verbalizaciones, acciones y placer ante el uso de las heces, de la muerte) destrucción de la infraestructura de entes públicos, 500 autobuses fabricados por el gobierno quemados, instalaciones privadas atacadas; servicios públicos saboteados impidiendo   las prestación de agua, luz, internet y aseo  en muchas comunidades, saqueos a comercios con pérdidas cuantiosas o totales, mas de 2000 heridos, estos algunos de los datos que se cuantifican y entran en estadísticas.

Pero hay otras secuelas que no se cuentan, heridas  que invisibles duelen, pesan y hacen nuevas historias de vida, cicatrices imposibles de olvidar, de desaparecer, familias desunidas, fisuras afectivas que pinchan el alma, familiares que no se hablan. Esos meses son interpretados por una parte de la población como una primavera y sus ideas, a veces delirantes,  de conquista  pesaronn más que el pasado de vida y que la historia común.  Vecinos que se mostraron desde los más bajos instintos, cuyo amor y convivencia se desvanecieron en las llamas del odio con miradas y gritos que permanecen presentes en el corazón y en el alma, palabras que hieren en lo más profundo. Por el resto de la población fue vivida dolorosamente y vista como desastrosa, insensata y llena de locura.

Delirios, angustias paranoides transformadas en casi alucinaciones que dañaron la salud mental de tantos!!!, heridas físicas que discapacitaron, heridas emocionales que discapacitaron aun mas , que afectaron la convivencia sana, la humanidad individual, que destruyeron o hirieron de muerte vínculos sagrados, heridas psicológicas, mentales, emocionales, heridas invisibles más profundas que no podemos ver a simple vista, heridas que a cuestas se llevan consigo guardadas, maquilladas para que nadie las note y que se crea que no paso nada…

La barbarie se define como una actitud individual o colectiva cuya actuación está fuera de las reglas sociales o culturales, su comportamiento es considerado salvaje, cruel, despiadado, con un desprecio a la vida del Otro, su accionar no lo rige ninguna ética humana y  atenta contra  la dignidad de los demás. Parte de esas secuelas encontramos a miles, por no decir millones, de personas con una sensación de soledad, desconfianza, dudas hacia personas cercanas, la fisura familiar, laboral, comunitaria, social está presentes desubicándolos en sus proyectos y formas de vida.

Rosa Luxemburgo, intérprete de las teorías de Marx, ha subrayado el punto de vista alternativo cuando señaló “Socialismo o  Barbarie".   Dio la opción,  se desliga de lo que puede ser un determinismo histórico y pone la posibilidad de decidir en la alternativa de vida y muerte. Lo contrario a la barbarie seria una sociedad de iguales, una sociedad cuyos derechos políticos, económicos y sociales serian iguales para todos. La barbarie es la destrucción y muerte, por el contrario una sociedad de derechos es la vida, la construcción colectiva.

Los que actuaron en esos 120 días son personas, en su mayoría jóvenes de clase media, nunca tuvieron excluidos de comodidades, mucho menos de derechos, sin embargo actuaron sintiéndose amenazados de perder cosas que para ellos pueden representar su identidad, ficticia sin lugar a dudas, pero su identidad, muchas veces  basados en referentes no reales, manipulados en algunos casos y otros con pleno deseo de destrucción, una gama de violencia de la más inocente e idealista a la más destructiva y patológica. Impulsados y reforzando características de personalidad y de carácter se convirtieron en un ejército bárbaro dispuesto a acabar con todo, con el tejido social y para acabar la estructura social había que destruir la familia, hacia allá, los grandes ataques conscientes e inconscientes, o dicho de otra forma racionales o irracionales.

Las operaciones psicológicas se dirigieron a acabar con la esperanza de muchos y  decidieron por la violencia, otros cuya esperanza es más fuerte fomentaron la vida y la construcción, dos modos de actuar y de accionar ante la circunstancias. Unos dispuestos a ayudar, a crear las condiciones para el nacimiento y la vida, otros para la destrucción y la muerte. 

En psicología nos toca “recoger los despojos,” este 2017 hemos visto los más duros, dolorosos y silenciosos despojos, hemos trabajado en medio de grandes dolores, en medio de una guerra silenciosa, que nos afecta a todos y todas, que nos ha herido a todos y todas, una guerra que sigue, que no ha cesado, una que mata silenciosamente como un gas letal, no se ve, no se huele, no se siente, pero mata.

No somos inmunes, los trabajos colectivos fortalecen la construcción de una nueva sociedad, la unión permite el avance, el amor nos da la fuerza, los vínculos en nuestro país son el centro, ahí la más grande herida. Nos toca sanarlas, sobarlas, aceptarlas, redimirlas y superarlas. No olvidarlas.
Nos toca ayudar en la reconciliación, en la reparación psicosocial, un trabajo duro, largo, doloroso y poco predecible. 

Vivimos un 2017, en una gran resistencia, una guerra atroz, despiadada y terrible, ninguna trasnacional de la comunicación la vio, en  medio de los avances, de los esfuerzos para avanzar en una sociedad diferente vivimos  100 días de barbarie. La paz llegóde la mano del pueblo a traves de la aprobacion de  la Asamblea Nacional Constituyente. El trabajo siguiente es más difícil aún. Debemos mostrarle al mundo, mas allá de cualquier esfuerzo, lo que nos pasa para que no se olvide, para que pueda hacerse visible,  pero sobre todo para que no se repita jamás.

Msc. Ovilia Suárez.
 Psicología del desarrollo humano

4 dic. 2017

ANTE LAS ELECCIONES EN HONDURAS





 

PRONUNCIAMIENTO DE LA RED POR UNA PSICOLOGIA NUESTROAMERICANA
ANTE LAS ELECCIONES EN HONDURAS

        En estos momentos, cuando quienes dominan el "orden" mundial se encuentran sumidos en la más profunda crisis del sistema que controlan a su antojo, los pueblos de América Latina resistimos incluso respetando las reglas impuestas por ellos. Y cuando no les conviene el triunfo de quienes luchan por sus pueblos, sin justificación recurren a prácticas del pasado como el bloqueo comercial y financiero,  la represión militar, las operaciones psicológicas, acciones que maltratan a la población con excusas mediáticamente creadas.
Hoy, especialmente en Honduras, recurren a la violencia contra un pueblo que se manifestó pacíficamente en las urnas, mediante el ejercicio del voto, que busca en la calle defender la transparencia de dicho proceso, evitando que se repita la violencia y violación del derecho a elegir a sus gobernantes, como sucedió en 2013.
Desde la Red por una Psicología Nuestroamericana  alertamos a la opinión pública mundial sobre el uso de operaciones psicológicas en nuestra hermana Honduras, mediante el cerco y la manipulación de la información para crear dudas sobre la victoria del pueblo, estimulando la incertidumbre y la angustia con la tardanza de los resultados y las maniobras que afectan la transparencia del proceso en el que se manifestó la voluntad popular; con la presencia de militares que busca reforzar el miedo, la desconfianza y la frustración mediante la represión a las expresiones genuinas en defensa de la voluntad nacional. El estado de sitio y la suspensión de garantías como instrumento del terror y de la muerte.
Denunciamos el uso de la psicología para la dominación de los pueblos y la condenamos, ya que nos constituimos en red para avalar el uso de nuestra psicología para el bien estar, el buen vivir y el beneficio del ser humano y de la sociedad, así como para brindar nuestro apoyo a la participación protagónica, el empoderamiento y la liberación de los pueblos para su autodeterminación.
Nosotros, psicólogos y psicólogas de Nuestra América, hemos presenciado y vivido este tipo de artimañas para evitar que los pueblos sean libres, por ello tenemos la confianza y la convicción que así será, a pesar de todo lo que haga el imperialismo para evitarlo.
El silencio cómplice de los Organismos internacionales, lacayos del imperio ante semejante injusticia, hipocresía, descaro y fraude denunciamos como movimiento social los atropellos a la ciudadanía y condenamos la violencia en todas sus formas.
Ante la situación de desesperanza, destrucción y muerte a la que quieren arrastrar al hermano pueblo hondureño, invitamos a la organización, la movilización y la conciencia que permita la resistencia global por la conquista de la independencia y la paz de los pueblos.
Es la hora de los pueblos, es la hora de la esperanza y de la paz, exhortamos a los movimientos sociales, intelectuales, gremios, organizaciones internacionales libres a pronunciarse y acompañar la lucha de los hermanos hondureños por su derecho a vivir en libertad.


ARGENTINA – BRASIL – CUBA- ECUADOR – EL SALVADOR – CHILE –GUATEMALA – HONDURAS - MEXICO - URUGUAY - VENEZUELA

7 nov. 2017

LA GUERRA NO CONVENCIONAL EN VENEZUELA, UNA AFECTACION A LA SALUD SOCIAL






Texto: Laura V. Mor, Resumen Latinoamericano Corresponsalía Cuba.
Fotos: Yaimi Ravelo Rojas. 


La Casa de las Américas fue escenario de debate sobre la guerra no convencional, táctica del imperialismo en nuestros días contra la región, que tiene como epicentro a Venezuela Bolivariana.
Organizada por la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Cuba, la conferencia concitó la asistencia de venezolanos, cubanos y amigos solidarios provenientes de Puerto Rico, Palestina, Chile, Colombia y Argentina entre otros.  

La conferencia Método de influir psicológicamente en las masas, Guerra Económica y Psicológica en Venezuela,  fue abordada de manera magistral por la Dra. Ovilia Suárez, especializada en Clínica y con Maestría en Desarrollo Psicológico Humano, referente del   colectivo "Psicólogos por el Socialismo”, el Mayor General Pascualino Angiolillo Fernández, Máster en Ciencias en Seguridad y Secretario de la Comisión para la Defensa de la Nación y el Lic. Mario Silva, comunicador popular, constituyentista y moderador del programa "La hojilla".

Cada uno fue abordando el tema desde una arista poco usual: la psicología de masas y su afectación a la salud de la población objeto, la sociedad venezolana.

"El objetivo es ocupar las mentes y los corazones", explicaba la psicóloga Suárez, "desde la instalación de una representación mental rígida que no permite ser cambiada ante la evidencia de la realidad".

A diferencia de una guerra convencional, las llamadas guerras no convencionales no implican una declaración formal,  haciéndose por tanto, más peligrosas al acontecer silenciosamente. La estrategia es clara: generar condiciones de desestabilización política, económica y social, con el objetivo del derrocamiento del gobierno en países con importancia geopolítica y/o que poseen grandes recursos naturales, escasos en otras partes del mundo, como los propios Estados Unidos, cuyas reservas se agotarán en apenas décadas.

Como explicaba la Dra. Suárez la base de este tipo de guerra es el quiebre en la estructura social de la población, que tiene a la familia como eslabón principal y es hacia dónde se apunta.

El MG Angiolillo Fernández por su parte, realizó un resumen de los ejercicios militares de Estados Unidos en la región, solo durante este año: Barbados, Santiago de Chile,  Colombia, Perú y Brasil. La forma en que detrás de ONGs y Fundaciones de supuesta “ayuda humanitaria”, esta potencia extranjera injiere en asuntos internos de países sobre los cuáles tienen intereses geoestratégicos, acompañando la guerra psicológica, cuyo objetivo principal es hacer ver al gobierno de Venezuela tanto interna como externamente como “un estado fallido, o estado forajido”.  Todo una andamiaje de decretos imperiales, declaraciones y sanciones, que incluyen desde EEUU a la Unión Europea, preparan el terreno para dar credibilidad y sostén a una posible intervención.

El Lic. Silva evidenció cómo por medio de la reducción de la producción y la elitización del producto, se generan efectos en la psicología popular.
Grandes empresas oligopólicas como Johnson & Johnson,  Procter & Gamble,  Unilever, Firestone, por citar sólo algunas, utilizan esta técnica para generar desabastecimiento y surgimiento del mercado negro y con él, incertidumbre y desestabilización social.

Pero no sólo las multinacionales son parte de esta guerra. La empresa nacional Polar por ejemplo, productora de alimentos base para la sociedad venezolana, también entra en este juego maquiavélico. Cumpliendo con la producción anual estipulada, eliminan tipos de empaques y líneas de productos básicos, bajo el ala protectora de dirigir esfuerzos hacia sectores más productivos; cuando al observar detenidamente los reportes de ganancias asociados a la producción se hace evidente su aumento, en detrimento del pueblo consumidor. Silva asimismo, valiéndose de reportes de las propias empresas analizadas, evidenció la relación estrecha entre la adrede disminución de la producción y acontecimientos importantes en el país, como las elecciones o anuncios en temas sociales de gran alcance.

"El capitalismo hace esto... Lo hizo en Chile, lo hizo en Guatemala, lo hizo en la Unión Soviética", sentenció Silva, sin quitar razones a los propios errores de los procesos progresistas; pero atendiendo a esa manipulación consciente de los hábitos y opiniones  de las masas.

Edward Bernays, artífice de la propaganda política, decía que "quienes manipulan este mecanismo oculto de la sociedad constituyen el gobierno invisible que detenta el verdadero poder que rige el destino del país", como la mano invisible de Adam Smith en un siglo en donde además se cuenta con un amplio acceso a las redes sociales, que sirven como herramienta de viralización de relatos manipulados en cuestión de segundos. 

La construcción de opinión pública negativa, instalando la idea de un gobierno ausente, genera la sensación de incertidumbre social que ejemplificaba la Dra. Suárez como medio para eclosionar un gobierno constitucional. Lo que en décadas pasadas se lograba con intervención militar directa, hoy se busca con los llamados "golpes blandos", construyendo legitimidad a la necesidad de intervención y evitando así, el repudio generalizado. La guerra híbrida de Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela, puesta en práctica desde 2015  es una combinación perversa de este imperialismo decadente, que cambia de forma pero no de objetivos.

Recomendamos subir a las redes sociales las presentaciones de los tres ponentes, que pueden solicitarse a: psicologosporelsocialismo@gmail.com  no sólo para comprender la guerra que se hace desde todos los lugares a Venezuela Bolivariana y su legítimo gobierno, sino para esclarecer a los que desde el arco progresista suelen confundirse cuando analizan la realidad del proceso emancipador del país de Bolívar y Chávez.