8 dic. 2015

YA ME VOY, YA ME VOY YENDO



Después de los resultados del 6D uno de los escenarios políticos posibles en el futuro próximo de Venezuela es la derrota del chavismo en un próximo referéndum revocatorio. Esto no debe extrañar a nadie.
La posible victoria de la derecha supondría un retraso importante para la construcción de la Revolución y entronizaría el modelo neo-liberal. Esto tampoco debe extrañar a nadie.
Cabe destacar que la oposición aumentó en un 52.3 % su votación y el chavismo la disminuyó en un 53.1 %*. A vuelo de pájaro resulta fácil interpretar: la más de la mitad de los electorados de cada opción se dieron vuelta. Podemos también inferir que un altísimo porcentaje que en 2010 votó por el chavismo ahora lo hizo por la oposición. En la página del CNE se puede leer MUD 52.69 % , PSUV 23.35 %. Atención: la oposición sacó más del doble y ganó en parroquias como el 23 de enero. La MUD ganó en sitios tan emblemáticos como en el Liceo "Manuel palacio Fajardo" donde votaba el Presidente Chávez!
Esto tampoco debe extrañar a nadie, la historia sagrada nos muestra un Jesús entrando laudado a Jerusalem y sólo una semana más tarde era crucificado. "Así es de veleidosa la popularidad" escribía Aquiles Nazoa".
Las causas de la derrota pasada y/o futura que haya sufrido o pueda sufrir el chavismo son, como todo fenómeno social, multi-causadas; La guerra económica dice el Presidente y la mala gestión dice la oposición. Yo creo que es una mezcla de ambas y lo creo no porque tenga datos, sino porque cuando hay dos partes en conflicto y se acusan mutuamente, por lo general, los dos tienen razón.
Pero independientemente de las causas de la derrota hay algunos elementos que a manera de retrospectiva debimos haber superado y que 16 años más tarde siguen igual o peor. No me refiero a problemas estructurales como el hampa o la salud, sino a cuestiones más inmanentes a lo humano que sencillamente hemos pasado por alto, y el hecho de no haberlos atendido y resuelto SI representan una derrota para la Revolución.
Algunos puntos como los que siguen hacen objeto de mi reflexión:
1. La insolidaridad, el egoísmo y el odio.
· Sigo pensando que esta es una Revolución que intenta solucionar los problemas del colectivo sobre bases culturales que favorecen al individuo. Jorge Luis Borges decía que el argentino no era un ciudadano sino un individuo. Yo creo que eso se aplica también al venezolano.
Manifestaciones sociológicas como la de los "Bachaqueros" son síntomas de este elemento. Si aceptamos que "Las ideas dominantes en una sociedad son las ideas de la clase dominante", tenemos que aceptar que la ideología del capitalismo y su insolidaridad es lo dominante en nuestro país.
Algunos ejemplos lo apuntan:
¿Los beneficiarios de la misiones como la GMVV o cualquiera de los beneficios que ofrece la Revolución lo obtienen por haber dado un "salto de conciencia" hacia la solidaridad y la idea de "Comunidad"? De ser así no existieran lamentables ejemplos de viviendas que fueron re-negociadas, carros chinos que ofrecen por internet con exorbitante sobreprecio, Canaimitas que revenden por las redes sociales, etc.
· ¿En algún momento se abrió un espacio de discusión en la sociedad acerca del rol social de los profesionales? Mientras los médicos cubanos son ejemplo de apostolado, gran parte de los médicos venezolanos siguen entendiendo la salud como un negocio. No conozco ninguna propuesta para reflexionar acerca de si la medicina es un servicio al otro o una palanca para la movilidad social. Ese espacio se quedó estéril.
· ¿La participación de las comunidades es realmente protagónica? Fuera de los 4 que son los que siempre trabajan, la comunidad en general se contenta con ver los toros desde la barrera y descargan sobre los hombros de ésos 4 todo el peso de la organización comunitaria. Todavía no hemos logrado que la gente comprenda que no somos individuos aislados sino que vivimos y sobrevivimos en comunidad.
· El odio como motor social. Para nadie es un secreto que la campaña de la oposición se ha basado en el odio. Al opositor no le interesaron nunca las propuestas de los dirigentes de la oposición. Lo importante era salir de Chávez y todo lo que huela a chavismo. Esto es el odio como motor para las conductas. El odio es tan peligroso que ha hecho que dirigentes sin proyecto lleguen al poder legislativo, de ahí al fascismo lo que hay es un paso y a nadie se le ha ocurrido entender al odio como problema de salud pública.
Seguro estoy que propuestas de unión, unidad, convivencia se encontraron con la pared que venía de las cúpulas del PSUV: "Al enemigo ni agua". Ahora la unidad es la bandera de la MUD y, obviamente, tiene bastante éxito. Otra vez no supimos leer el momento histórico.
· Nadie habla de la corrupción, nadie tiene datos. Los corruptos son tan astutos como siempre. Llama la atención que si los fiscales en su mayoría son de oposición, así como los jueces, ¿Por qué no hay juicios de chavistas por corrupción? Algo huele mal ¿En Dinamarca? ¿Por qué siempre tan lejos?
2. La crítica y la propuesta.
Esta es una revolución acrítica y movida por la emoción que es lo que se le ha estimulado al pueblo chavista. Las propuestas han sido desestimadas y a mi parecer ha habido un reacomodo de las fuerzas del capital.
· La autocensura promovida por el chavismo.
¿Cómo se puede generar reflexión con autocensura? Aquí todavía se puede identificar el inmenso daño que ha hecho a esta revolución programas como "La hojilla" donde cualquiera que hacía una crítica a la revolución era satanizado y ridiculizado. Así la Revolución se volvió acrítica y este terreno también quedó estéril.
Una de los espacios de crítica eran las marchas donde nos reuníamos en secreto, como en una logia, a criticar tal o cual gestión de tal o cual dirigente. Siempre con el miedo de no hacerlo público por el daño que podíamos hacer a la revolución y con la indignación que causaba el mantener el silencio.
· El mensaje no solamente era el "masaje".
Parafraseando a Mc Luhan que decía que "El mensaje era el masaje". Hacer ver por VTV que todo era perfecto y que la "Revolución avanza" era un mensaje que tenía irremediablemente que reventar. La gente en la calle sufre el hampa, las colas, la carestía y el desabastecimiento, que insisto, INDEPENDIENTEMENTE DE SUS CAUSAS, no pueden esconderse y hacer ver como que todo está bien.
· Los espacios culturales abandonados y/o regados intermitentemente.
Nunca se profundizó acerca de una propuesta cultural. El producto cultural que ofrecía la Revolución a duras penas sobrepasaba el cliché de "Uh Ah, Chávez no se va". Un concepto, una idea, una teoría, en fin, algo que nos identificara como proceso histórico ¿Dónde están? Aunque ha habido propuestas interesantes las mismas quedaron obliteradas y fue reforzado el patrón cultural de la sociedad de consumo, el capitalismo y la insolidaridad con proyectos faraónicos de pan y circo como el "Suena Caracas". La Revolución en vez de producir cultura liberadora se apoya en la cultura de la dominación.
· La polaridad escuálido/chavista.
Nunca consideré al opositor mi enemigo de clase. Creo que la Revolución en realidad tiene muy pocos enemigos de clase, pero caímos en la absurda dicotomía sin contenido ideológico que asimilaba la dinámica social a un juego Caracas-Magallanes. "Yo soy chavista" o "Yo soy de oposición", escondían a modo de ideología como falsa conciencia la verdadera dinámica de explotación mientras las estructuras económicas se fortalecían y tomaban nuevos rostros.
La polaridad escuálido/chavista ha producido desunión en la familia, segregación en los trabajos, ruptura de amistades, divorcios, y en general un clima de tensión que en muchos espacios familiares o de otro tipo, se ha llegado al acuerdo que se esgrime con amargura, como recordando todo lo que sufrimos, todo lo que perdimos por ello: "Aquí no se habla de política". Y todo ello escondía al verdadero enemigo.
· La arrogancia, la sordera y la ceguera de los dirigentes. El que no lo haya sentido que levante la mano!
· Las nuevas realidades económicas.
A mi manera de ver Venezuela representa un laboratorio social y económico. Me cuesta trabajo creer que las grandes empresas estén perdiendo dinero con esta crisis. Yo creo que ellos se han inventado una nueva manera de comerciar sus productos. Las colas no aparecieron este 2015, ya desde la bonanza económica que se vivió con el Presidente Chávez se hacían colas para comprar productos. Los automóviles en los concesionarios se agotaban tan pronto llegaban y se generaron listas de esperas de varios meses para comprarlos. El colmo fue (y otra vez los bachaqueros) los poderosos que compraban carros por lotes y los revendían a precios exorbitantes, al punto que SÓLO en Venezuela se dio el fenómeno de que un carro usado valía más que un carro nuevo. A mi manera de ver los grandes consorcios decidieron fabricar pocos carros y venderlos muy, muy caros; así obtienen las mismas o mayores ganancias, porque tienen menos empleados, consumen menos materia prima, menos costos de producción, etc. Esta es la nueva realidad económica, la realidad de la hiper-especulación. Se especula con todo, con dólares Cadivi, con medicamentos, con pañales, con apartamentos, con los sueños…
3. Profecías y prospecciones.
La gente de la oposición tiene la idea de que al ganar como ganaron con una mayoría simple la A.N. este 6D, inmediatamente y como por arte de magia se van a solucionar todos los problemas. Esta es una muy ingenua visión. A mi manera de ver los dos factores que asumimos como causales (remarco la palabra "asumimos"), la ineficacia y la guerra económica no van a cesar en lo inmediato. El gobierno si es ineficaz no va a cambiar de la noche a la mañana, y los factores de la burguesía no van a cambiar la estrategia que le ha dado resultados (la guerra económica) hasta que Maduro se vaya.
Así que… ¡Esto va para largo!
José Garcés
Psicólogo Clínico


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