8 abr. 2013

EMOCIONES Y ELECCIONES



EMOCIONES Y ELECCIONES

Ante la campaña y el proceso electoral que vive Venezuela, nuestro colectivo de psicólogos y psicólogas por el socialismo, considera necesario aportar algunas reflexiones surgidas de nuestro quehacer como trabajadoras y trabajadores de la  psicología

El pueblo venezolano debe estar ya acostumbrado a los procesos electorales, en tanto en los últimos 14 años hemos participado en   17 procesos eleccionarios, en las cuales, el civismo, la asistencia y el compromiso de los y las ciudadanas ha sido ejemplo a nivel mundial, pues los venezolanos y venezolanas somos ciudadanos  participativos, amantes de la paz y de respeto a nuestras leyes e instituciones.

Sin embargo, en estas próximas elecciones, las  características difieren de las anteriores, en esta oportunidad el candidato no es el líder de la revolución bolivariana Hugo Chávez, quien el 07 de octubre pasado  fue  re elegido como presidente hasta el 2019 pero tras su fallecimiento el 05 de marzo pasado obliga a un nuevo proceso electoral para la presidencia de la república. 

Nos encontramos con una población atípica, muy polarizada.  Por un lado un pueblo que amó y aun ama profundamente a Chávez y por otra parte, un pueblo que odió y odia a Chávez y lo que representa, lo que significa y constituye después de su muerte. Observamos un pueblo rezando y pidiendo por la vida y otra parte de la población invocando su muerte. Esa polarización  ya estuvo presente  anteriormente, en las diferentes elecciones,   sin embargo en esta oportunidad el objeto de amor y odio no estará en cuerpo presente.

La campaña además se tiñe de emociones muy fuertes (dolor y alegría) y recientes.  Por una parte, la pérdida del líder supremo hace a la población  chavista sujeta centro de emociones muy vulnerable, dispuesto a defender a su líder, su legado y todo lo que representa. La victoria de Nicolás Maduro, candidato y presidente encargado  es la única posibilidad que la esperanza se mantenga y se hagan realidad los sueños de millones de personas. Significa  que Chávez está vivo y  siga presente.  Heridos y heridas en dolor mayor le es difícil  tolerar las múltiples agresiones que el pueblo opositor está acostumbrado a hacerle con su dirigencia a través de los medios privados de comunicación desatados  antes y después del 05 de marzo. A pesar de ello el pueblo chavista, con disciplina  y convicción sale a apoyar al candidato del chavismo, con la tristeza profunda de la pérdida profunda y cierta, pero con el valor, también profundo, de quien se sabe fuerte, con la razón, la verdad, el coraje y el amor a la patria.

Por la otra parte, los ciudadanos que apoyan una posición política contraria a la revolución, ven en esta elección la única posibilidad de derrotar al chavismo ahora sin su líder como candidato.  Es en el orden simbólico el desquite de tantas derrotas, es creer en la posibilidad de derrotar a Chávez, ¡por fin!! Sin Chávez  presente, creen que es la única esperanza de salir de la incertidumbre en la que están envueltos después de creer tantas veces lo que  "Chávez le iba a hacer" que nunca hizo, por cierto.

Algunas consideraciones sobre los candidatos: El candidato de la revolución adolorido e  identificado con el pueblo chavista debe controlar a sus seguidores para que no caigan en depresión y se paralicen, tampoco en provocaciones  que  puedan alterar el proceso electoral, debe además impulsar el camino consciente del proceso histórico que construye con sus dirigentes,  tarea  difícil pero que está logrando exitosamente. Se une a esto un pueblo crecido y maduro políticamente que no se deja engañar por los medios de comunicación masivos que representan los intereses de la burguesía y que  ante las provocaciones espera lineamientos de sus líderes, que con su dolor encima, entiende que la única forma de ganar y continuar es a través del voto.

Nicolás, representa además al venezolano autentico, es decir él es un trabajador, viene de la clase trabajadora, hace lo que los venezolanos y venezolanas hacemos, conoce el país y sus costumbres, su vivir, sus estilos, su idiosincrasia y el pueblo por su parte,  lo ve, lo recibe y se identifica con él de la manera más natural posible. Su discurso, su apariencia sencilla, su hablar, su estilo es afin al de los venezolanos y venezolanas. El pueblo que apoya la revolución bolivariana tiene formación y conciencia política, se sabe ciudadano sujeto de derechos, participa, y protagoniza  su historia.

Sin embargo los mecanismos de la oposición venezolana son muchos, por un lado empleando mecanismos de guerra psicológica pretende: 1. Debilitar la voluntad moral y la eficiencia de la fuerza del la revolución y los revolucionarios. 2. Ratificar el descontento en un grupo ligado  a los intereses de los poderosos económicamente y 3. Obtener el apoyo de los adversarios políticos, (chavistas) y de los indecisos, para ello y con  el fin de sembrar dudas y disonancias influenciar las emociones, actitudes, opiniones y comportamiento de los grupos chavistas ofenden la memoria del líder supremo de la revolución bolivariana para que molestos y heridos provoque disturbios, conductas violentas que requieran intervenciones policiales y que cambien la opinión de muchos ciudadanos y ciudadanas que en estos momentos dudan de la matriz mediática de la derecha venezolana.

El candidato de la oposición y de este momento pretende ratificar el descontento a través del reforzamiento de  valores y creencias que sustentan el capitalismo y nuestra condición como venezolanos dependientes de ese sistema.  El mecanismo es  fomentar  rumores para hacerlos creíbles y reproducir creencias oportunistas y desfasadas de la realidad nacional.

El candidato de la derecha no tiene liderazgo real, solo el que se construye en la pantalla, el márquetin, no tiene programa, no tiene nada que ofrecer que no sea lo que ha sembrado en los últimos 20 años, que es el odio hacia el líder revolucionario y el postulado que ellos mismos han sembrado y consumido gracias a mentiras repetidas y reforzadas desde los medios a su disposición para crear un  imaginario colectivo. La masa que vota por Capriles es la que vota en contra de Chávez no a favor de Capriles sin embargo y descuerdo con uno de los objetivos de la guerra psicológica, desde lo político, la oposición necesita obtener el apoyo de los chavistas  y de los indecisos, sembrando dudas y disonancias. Es así como, por un lado trata de copiar el lenguaje, estilo y programas del gran líder, y por otro confunde a los chavistas con discursos de los que creen en rumores y mentiras.

En sus contradicciones se hacen presentes aspectos que atentan contra la dignidad y liberación de los venezolanos y venezolanas, reproducen los valores negativos que sustentan el capitalismo. Se refuerza la creencia del venezolano flojo, del venezolano aprovechador, del que espera simplemente la limosna de un estado paternalista y castrador. Presenta dos tipos de ciudadanos, el meritocrata culto, bonito y el flojo, ignorante, feo. Los que apoyan el oposicionismo de la derecha se creen que deben tener a alguien que le de beneficios, o migajas; por eso no sienten ni creen ni ven los beneficios de la revolución bolivariana.

 Además el candidato trata de demostrar que es tan venezolano y tan pueblo como el que más, sin embargo a pesar de su esfuerzo es  evidente que  no es autentico su discurso ni su postura. Por eso tantos errores al hablar de Venezuela, sus costumbres y la descalificación de sus creencias. Las falsas creencias solo encubren el oportunismo, el mal llamado vivismo que solo pudre la sociedad y que lleva irremediablemente a la violencia que tanto usan para ganar votos y que ellos mismos estimulan

Es importante que el pueblo pueda desenmascarar las técnicas publicitarias políticas y lea el discurso tal y como se muestra en sus contenidos latentes y manifiestos, lo que está  por debajo del discurso, lo que observamos en el fondo no es  otra cosa que el más absoluto desprecio al pueblo pobre, al pueblo trabajador (a) y al venezolano (a) luchador (a) y combativo(a). Toda persona que viva en Venezuela ha sido beneficiada por la Revolución Bolivariana TODA, si es directamente o no, dependerá  de su conciencia  social y de su interpretación de la realidad, lamentablemente hay quienes desconocen la realidad, la historia y se hacen “victimas del destino”.

Estas elecciones son demostrativas que el pueblo apoya  a Chávez y a la revolución Bolivariana por sus ideas, conquistas y proyectos. Estas elecciones ratificaran si quiere el socialismo o el capitalismo. Si quiere seguir gobernando como pueblo o se quiere el poder en manos de la oligarquía, estas elecciones se decidirán si se quiere ser sujeto de derechos o merecedor de limosnas, en esta elección se decide verdaderamente si se quiere un país de justicia social o de desigualdades, si queremos patria o queremos colonia.

Emociones encontradas, formas de pensar antagónicas. Debemos develarlas para entenderlas. Más allá  por la Patria necesaria libre y soberana.  

Lic. Ovilia Suárez

No hay comentarios.:

Publicar un comentario