3 feb. 2015

A GOZAR UNA OLA (Y PARTE DE LA OTRA) CON LAS COLAS



La contrarrevolución ha pretendido neutralizar nuestra comprensión de la realidad, para encubrir la dominación así como la agresión que vivimos y afectar nuestra emocionalidad, como objetivo actual del poder. Pero se van a caer de un coco. Con cola y saboteo, con la revolución y Maduro nos resteamos.
Propongo que cuando vayamos a hacer alguna cola (para lo que sea):
  • Nos vayamos con algún amigo (a) para conversar, en la misma, sobre el formato chileno que quieren aplicarnos (y que no lo lograrán);
  • Vayamos con un radio y prendamos Radio Nacional;
  • Llévate tres panas más, un dominó, que salga la cochina y a darle zapato a la violencia y al odio;
  • Que los colectivos de cine – club lleven su video proyector, una pantalla y a proyectar "La Batalla de Chile";
  • Si tienes carro, prende la radio y ponte a bailar salsa cabilla o reggae o bolero o rock o vallenato o lo que sepas bailar; y si no sabes bailar, igualmente baila, que la vaina no es un concurso sino tumbarles su plan;
  • Si no tienes novia (0), ponte a preguntar en la cola quien quiere tener un romance colero (mientras dure la cola) o fundar una familia contigo;
  • Pregunta quien de la cola es chavista, pónganse juntos y hagan una competencia a ver quién se sabe más artículos de la constitución, ya que tú eres bueno(a) haciendo mercado;
  • Pónganse a farandulear y conversen sobre quien es más sinvergüenza y capitalista: si Gustavo Cisneros o Machado Zuloaga;
  • Llevémonos un libro de Gioconda Belli, Luis Britto García, Karel Kosic, Orlando Araujo, Francisco Pividal, (sobre) Bolívar, Theotonio Dos Santos, José Roberto Duque, Gustavo Pereira o el Cayapo y leamos en voz alta (sin abusar).
  • Pidámosle a nuestros hijos (esto es para los más mayorcitos) que nos graben en los celulares varias canciones de Gino Gonzáles y la ponemos en la cola;
  • Ensaya tus cualidades de orador(a) dando un discurso en plena cola sobre lo contrarrevolucionario que resulta comprar un bulto de harina pan, 16 rollos de papel para el fundillo, 12 desodorantes, 60 paquetes de pañales, 18 bolsas de jabón para lavar, o mucho de cuanto producto saque un especulador o acaparador para ponernos a hacer cola;
  • No estaría de más que Ciudad Caracas saque un encartado con los logros de la revolución y nos dediquemos a leérselos a quien quiera pescar en río revuelto en la cola;
  • Hazte acompañar por una persona de la tercera edad - que no sea un desclasado – y pregúntale como era eso de que en la 4ta la gente comía perrarina o agredían a los viejitos o torturaban y desaparecían a los revolucionarios o mandaban las amantes de los presidentes o hacían barracas para los damnificados o regalaban el petróleo o disparaban primero y averiguaban después o allanaban las universidades o lo que sea que te quiera contar de esa época;
  • Es decir, enfrentemos a la agresión colística con jodedera revolucionaria, accionar y osadía chavista.
Por otra parte, los venezolanos estamos siendo víctimas de variantes de guerra que son exclusivamente acciones militares o bélicas. Nos enfrentamos a guerra económica, financiera, mediática, petrolera, comercial, diplomática, etc. Ello significa que en nuestras organizaciones sociales deberíamos estar desarrollando foros, conversatorios, cine foros, murales, panfletos, programas radiales y televisivos, obras de teatro, componiendo canciones, entre muchísimas otras actividades, sobre estos tipos de agresiones que nos están aplicando. Yo creo que no hacen falta expertos para conducir un conversatorio en un barrio: basta que sea gente honesta y humilde.
También creo que nuestros centros de estudio deberían estar diseñando (y educándonos todos) sobre estas variantes de guerra. Que se investigue sobre estas nuevas realidades y se propongan soluciones. Se requieren nuevas unidades curriculares, docentes, espacios de aprendizaje, programas de formación, especializaciones y postgrados que den cuenta del nuevo contexto y la actual lógica, fase y dinámica del capital, de las corporaciones y del poder imperial.
No creo que haga falta la aprobación del CNU para implementar iniciativas de ese tipo. Chávez nos enseñó que había que romper reglas, dar giros estratégicos y crear, inventar, ensayar, corregir, luchar, batallar y vencer , pero unidos. Las misiones son un claro y revolucionario ejemplo de ello.
Lo anterior va para los entes señalados pero también alude a nuestras familias, al PSUV, a los cristianos de verdad verdad, a los ministerios, organismos descentralizados o a cuanta gente o institución con el suficiente coraje y voluntad política o patriótica para asumir tal ensayo.
Aun así, creo que lo anterior es una reacción a la agresión de la cual somos víctimas y que por cierto, debe durar mucho, tomando en cuenta la consideración del Che cuando nos advirtió que, una revolución cuando es verdadera, triunfa o la asesinan. Por ello es necesario reflexionar en la reunión de Chávez con sus ministros el día 20 de octubre del 2012, más conocido como "Golpe de Timón".
Allí nos regañaba en torno a ponerle el nombre de socialista a cuanta cosa se hacía sin que realmente tenga el contenido, el espíritu, la metodología y la visión socialista. Por ello es necesario seguir pensando y ensayando propuestas verdaderamente socialistas: a favor del pueblo, en colectivo, donde prive el valor trabajo, la relación con los otros sea de cooperación, solidaridad y amor, con respeto a la naturaleza, con visión del todo, integracionista o continental.
Es decir, la pregunta es: ¿Cómo es y cómo construimos la universidad socialista?...el Consejo Comunal Socialista, la Comuna Socialista, la familia socialista, la relación socialista, el cine socialista, la economía socialista, la recreación socialista, la educación socialista, el trabajo socialista, la Moral Socialista, la PATRIA SOCIALISTA? Y comenzar a hacerlo. Algún día llegaremos y lo lograremos.
Frente a la agresión fascista y contrarrevolucionaria, jodedera revolucionaria, osadía chavista y trabajo socialista.
 Lic. Fernando Pérez
Psicólogo clínico

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