29 jun. 2017

LA PAZ Y EL EJERCICIO DE LA PSICOLOGIA

 A propósito de las disciplinas PSI y el momento actual 

1. Rehusamos la utilización de cualquier criterio diagnostico derivado de los manuales PSI que tiendn a patologizar a la población, condenando las posibilidades creativas de solución que cada quien puede dar a su malestar.

2. Rechazamos las soluciones cientificistas de las disciplinas PSI que estandarizan y pretenden soluciones homogeneizadoras que hacen impotente la agencia humana. Por el contrario, defendemos la singularidad de cada persona, no solamente en cuanto a género, raza o condición social, sino particularmente en su subjetividad. 

3. Ante la situación sociopolítica de nuestro país, elevamos nuestras voces para decir que cada asesinato, asedio y accidente nos duele profundamente. Rehusamos la ubicación de las personas fallecidas en bandos. 

4. Nos oponemos al “Ustedes” y el “Nosotros” polarizante, porque decidimos posicionar nuestro quehacer como un asunto nacional: somos una nación inscrita a su vez en una lógica hegemónica capitalista y globalizada, con diferentes efectos en las condiciones objetivas y subjetivas de la población. Esta lógica no es ingenua, se alimenta de reservas de combustibles fósiles, oro y diamantes, reservas de agua y hectáreas de biosfera, asuntos de los cuales lamentablemente saben muy poco las disciplinas PSI. Se trata de asuntos esencialmente políticos, con una arista que nos convoca decididamente a la promoción de la salud, no solo la mental, sino también la física y espiritual de nuestro Pueblo (de todas las identificaciones políticas).

5. Rechazamos se señale a título personal a colegas que, haciendo uso de su singularidad en el ejercicio de su quehacer, han manifestado públicamente sus preocupaciones y propuestas. Esta conducta nos rememora con tristeza las situaciones vividas por personas como Sigmund Freud y Jacques Lacan (por solo mencionar dos casos de personas que atañen a nuestro campo de conocimiento), quienes por abrir paso a maneras distintas de hacer y pensar, fueron cuestionados, burlados, asediados y sobretodo banalizados. No permitiremos agresiones, ni físicas ni simbólicas, a nuestros colegas y accionaremos legalmente en aquellos casos que así lo ameriten.

6. Continuaremos evitando la psicologización y psicopatologización de los conflictos a los que nos han acostumbrado los silencios y las reacciones de los gremios y asociaciones PSI que, aunque detentan las voces legitimadas para la salud mental, se eximen de colocar sus criterios al servicio de la sociedad, salvo que algo muy singular de cada quien les haga reaccionar desde sus identificaciones más inconscientes, por lo general recubiertas de asepsia, ciencia e ideología. El sufrimiento humano debe ser comprendido como un hecho social, debe trascender sus explicaciones psicologizantes que lo han colocado únicamente como un proceso personal e intrapsíquico, devolverle su lugar político es una tarea pendiente de las disciplinas Psi.

7. Apostamos por la construcción y alcance de la Salud Mental como derecho elemental del Ser Humano, lo cual es posible a través del fortalecimiento de los vínculos sociales y afectivos, tejidos en el calor de las creadoras formas de autogestión colectivas que se han impulsado en nuestra sociedad mediante la participación popular. 

8. Aunque respetamos las reacciones de las voces agremiadas, valoramos aún más lo que proponemos, porque está hecho de un deseo articulado por la convivencia, el amor y el trabajo como formas de sostener un lazo social que haga puente para disminuir y evitar los horrores que solo pulsiones de muerte muy intensas convierten en homicidios y destrucción, tanto de los bienes comunes como de los vínculos familiares y sociales.

Propuestas como parte del Gremio PSI

1. Consideramos útil que los colegas (de todas las identificaciones políticas) eviten las declaraciones imaginarias, basadas en lo que cada quien asume desde sus creencias y trayectorias personales, en lo que imaginan y piensan por otros sin si quiera consultar las fuentes primarias. En su lugar, sería valioso pasar con valentía a la sana confrontación con lo real de cada uno, aquello que les resulta en su más estricta intimidad, difícil de soportar.

2. Nos comprometemos con la atención de nuestra población, sobre todo a jóvenes opositores y chavistas que han solicitado nuestra escucha para poder tramitar lo que piensan y sienten respecto a sus situaciones personales, familiares y laborales signadas por el momento actual.

3. En esta misma dirección, los laboratorios de paz se conciben inicialmente como un espacio para crear, inventar y producir maneras contingentes, que sean más cercanas a las fuerzas conectadas con la vida y alejadas de las energías personales y colectivas que se encuentren conducidas por la violencia, el odio, la rabia y la frustración. Todo esto, desde los poderes creadores del Pueblo (de todas las identificaciones políticas); con el propósito de construir respuestas singulares para cada caso.

4. La denominación “laboratorio” pretende, mediante un enunciado simple, alcanzar a nuestra población para convocarnos como sociedad a la invención, el descubrimiento y la singularización de cada caso. Se denominan “Laboratorios para la paz” porque, aunque existen protestas espontáneas y legitimas, existen también laboratorios para la guerra, cuyos productos son plenamente identificables y sería ingenuo desconocer. 

5. Nos interesa, de manera decidida, universalizar el acceso a la escucha, el derecho a disentir, a proponer y a participar para que cada singularidad pueda abrirse paso más allá de las angustias cotidianas.

6. Ante el odio, la rabia y la violencia proponemos los laboratorios de paz, porque o inventamos la paz como puente, o erraríamos en forma de muerte y destrucción. La violencia construye un tipo de subjetividad ciudadana que quiebra los vínculos sociales, la confianza en la construcción conjunta, las esperanzas en un futuro y la solidaridad como valor fundamental. Por ello, resaltamos la paz, como principio orientador de la convivencia y guía del quehacer de nuestras disciplinas. 

7. El Colectivo de Psicólogos y Psicólogas por el Socialismo y la Red Nuestramericana de Psicología asumimos la iniciativa de crear los Laboratorios de Paz y nos declaramos abiertos a dialogar, a generar y participar en espacios para la escucha y la discusión con aquellos que sin saber en qué consisten, parecen haber clausurado, condenado y criminalizado de antemano, tanto la propuesta como el diálogo. Es pertinente enfatizar que los laboratorios son para construir la paz, para interrogarnos sobre nuestras capacidades para tal fin, suponiendo que independientemente de la filiación partidista y las identificaciones políticas, todos estamos interesados en eso, así que reiteramos la invitación a sumar esfuerzos, al menos en la escucha y en la indagación de la intensión de este grupo, antes de llenar el desconocimiento con ideas unilaterales.

8. Creemos posible coincidir en un propósito: evitar replicar en el gremio Psi la escucha sorda que hemos visto entre compatriotas. Podemos reconocer nuestras identificaciones y mientras las trascendemos, al menos escucharnos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario